Cómo la realidad aumentada está condicionando nuestras vidas según “Hiper-Reality” (advertencia de s
- Walter Barros

- 10 nov 2016
- 2 Min. de lectura
AUTOR: Walter Barros
Hyper-reality, la nueva serie de ficción de la que todos hablan, ha puesto sobre la mesa interesantes temas sobre nuestras tecnologías y la forma en que estas modifican nuestro estilo de vida. Presentamos un análisis sobre un inquietante universo paralelo que sucede en un mundo diferente. Se trata de un mundo que en algún momento del pasado eligió otro rumbo. Así es como la estética de la serie nos sumerge en un mundo retro pero cuyo tiempo transcurre en el presente. Ellos usan nuestras tecnologías, pero las han usado para adaptar y reusar las suyas.
El último capítulo lanzado recientemente narra un día en la vida de Juliana Restrepo, una adicta a la realidad aumentada presa de la persuasión publicitaria y la acumulación de puntos.
La realidad aumentada es parte de nuestras vidas, nuestra realidad dejó de ser simple realidad para convertirse en absoluta realidad aumentada. Ya sea que hayamos optado por implantarnos un nanochip, o usar lentes de contacto inteligentes, lo cierto es que el mundo que conocemos se ha cubierto absolutamente de una capa virtual que nos permite vivir en un mundo entre virtual y real, entre la materialidad y la misma internet.
En este contexto los mensajes publicitarios se multiplicaron. Vivimos en un entorno que nos estimula permanentemente. Todo es un juego para sumar puntos a través del consumo de determinados productos. Y estos mensajes compiten en este entorno de una manera abrumadora. La publicidad aparece a cada paso, conoce nuestros deseos, nuestros gustos y nuestras preferencias de consumo.
Pero para aquellos que no han sabido controlar la realidad virtual como una herramienta que nos facilita el acceso a la información en tiempo y espacio real, la publicidad se ha convertido en su verdadera realidad al punto de generar confusión. Así, las decisiones cotidianas de Juliana, como las de tantos hiperconectados, poco a poco se convierten en simples respuestas a estímulos publicitarios, la contaminación visual captura su atención y su accionar de un modo enceguecedor.
Todos quieren formar parte de la realidad aumentada, todos tienen un mensaje que dar. Así, se dejan entrever los errores de la matrix que no soporta la sobrecarga de aplicaciones, frecuentes problemas del software que muchas veces amenazan con hacerle perder a Juliana esos preciosos puntos que tanto trabajo le cuesta conseguir. Nuestros logros están relegados a un puntaje de perderse en una realidad frágil y volatil, generando ansiedad.
Nuestras ciudades se han saturado de contenidos media, y nuestras actividades, itinerarios y decisiones más básicas se vuelven muchas veces condicionadas por la publicidad.
Quizás sea hora de comenzar a desconectarnos un poco más y dejar de sumar puntos.
Les dejamos un breve video del último capítulo.
RECURSOS:
Video: https://vimeo.com/166807261

























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